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Capítulo VEn ese momento el Arcángel San Miguel señaló una gran puerta de oro que se abrió al fondo del gran salón y se vio la Luz del Arco Iris, con la resplandeciente figura de un ser Maravilloso que caminaba hacia ellos. Todos los Espíritus Celestes se inclinaban ante EL y los niños sorprendidos observaron que un halo luminoso rodeaba la misteriosa figura. Al acercarse aun más se dieron cuenta quien venía hacia ellos. Al ver su rostro todos los niños gritaron: ¡JESÚS! ¡JESÚS! ¡JESÚS! Si era, JESUS EL HIJO DE DIOS, el amigo incondicional que abría sus brazos y los invitaba para abrazarlos. Ellos se levantaron y corrieron hacia El, unos lo abrazaban, otros lo besaban y todos querían que El los alzara en sus brazos. Jesús casi no podía caminar, todos los niños lo querían abrazar hasta que el se dejó caer en el suelo y jugaba con ellos y todos allí se reían. Después Jesús se levantó, los bendijo a todos y les dijo: Desde el Principio de la Creación todos hemos sido testigos del Amor del Creador, El los creó a Su Imagen y Semejanza, les dio VIDA, cuerpo y alma, para transformar, disfrutar y elegir con libertad, de toda Su Naturaleza. Todo lo que existe en la Tierra está al servicio de los hombres, mujeres, niños y niñas. Les ha demostrado Su Amor rodeándoles de las maravillas de Su Creación, para que todos las disfruten, si así lo quieren.
Pero los seres humanos siguen sin darse cuenta que el Creador los Ama. El hombre sigue al Maligno, son débiles ante los halagos del Maligno, caen fácilmente en sus trampas, en las tentaciones, por las ambiciones, el dinero y el poder. En ese momento Jesús cedió la palabra al Arcángel Miguel y este continuó diciendo: Al hombre la codicia y el orgullo le atrae, se cree dueño de la VIDA , y de la de los demás. Por eso mata y no se da cuenta que la Vida sólo la da y le pertenece a DIOS. Ningún ser humano tiene derecho sobre el Espíritu o la Vida de nadie, ni grande, ni pequeño, ni por creencias, ni por cultura, ni por razas, todos deben dar cuenta si matan a los Seres de Dios. Y los niños y niñas vieron que la Luz se oscureció, y la pantalla cambió de nuevo. |
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