| Firma mi libro de visitas | 14 Los Cuatro Deseos - Cundinamarca | |||||||
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Cuatro Sacerdotes Muiscas, "Jeques" o Chamanes, que hablaban Chibcha, vivían muy disgustados y tristes por la crueldad y exterminio de su PUEBLO. Los Cuatro se lamentaban de los hombres que hablaban raro, olían feo, despreciaban sus dioses y se burlaban de sus costumbres, sólo querían fundir sus ofrendas de oro, por eso decidieron reunirse para quejarse de desdichas y desgracias y pedir cuatro deseos.
Se citaron en el Santuario de la Laguna, una noche de luna llena y llegaron engalanados como lo hacían para sus ceremonias, vestidos con túnicas pintadas, mantas, mochilas y muchas joyas.
En silencio prepararon la hoguera, avivándola con resinas y manojos de hojas olorosas, asegurándose que el dulce aroma, subiría hasta el cielo, les acompañaba la resplandeciente luna, las rutilantes estrellas y el agua de la laguna que como un espejo las reflejaba, luego con una suave inclinación, saludaron el fuego rodearon la hoguera y comenzaron la danza ritual. Se oyeron las rítmicas maracas, los cascabeles, los fotutos y las cañas, entonces se escucharon las voces de los cuatro Jeques que declamaban el ¡Himno de Alabanza!
¡CHIMCO CHIMCO, CHOCHIM =DIOSAPOYO, DIOSAUXILIO, BUEN DIOSCHO SUA - CHO CHIE - CHO SIE - CHO CHIM - CHIM CO!BUEN SOL. BUENA LUNA, BUENA AGUA, BUEN DIOS, DIOS APOYO! Y una y muchas veces repetían y bailaban la tonada, luego se sentaron alrededor del fuego.
El primer Jeque, el más anciano el de túnica blanca dijo: "Los que llegaron son destructores, matan hombres, mujeres, niños y animales, por donde pasan acaban con todo! no entienden que el buen Chim - el Buen Creador - nos dio la Madre Tierra y todo lo que hay en ella para cuidarlo, además desprecian a los dioses que la protegen , Sua, Chie y Sie, - Sol - Luna- Agua, sólo quieren las ofrendas que les hacemos para honrarles y pedirles lo que necesitamos". El segundo Jeque tomó la palabra y dijo: "Los que hablan raro, le temen a Chim, que lo llaman Dios. No saben que la buena Chie, que ellos llaman Luna, enseña los tiempos para la siembra, a Sie la desprecian, la llaman Agua y ni siquiera se bañan, por eso huelen tan feo y viven enfermos por ponerse cascos y trapos sucios, le tienen miedo a la Madre Tierra, por eso se cubren los pies y viven con ronchas, costras y granos. "El tercer Jeque tomó la palabra y dijo: "A ellos sólo les interesa fundir , el sudor del sol, lo que llaman Oro o las lágrimas de la Luna, que llaman Plata, así alimentan y honran a los Caciques que llaman Reyes, por eso destruyen nuestros templos, nuestras viviendas y escarban las tumbas sagradas y los Santuarios, ni siquiera les interesa las figuras de los tunjos que le hacemos a Chim y a los protectores de a Madre Tierra para nuestras ofrendas". El cuarto Jeque tomó la palabra y dijo: "Ellos nos llaman salvajes, dicen que somos malos, aborrecen nuestra comida, se burlan de los remedios que hacemos con plantas, desbaratan telares y sementeras, se comen los animales de nuestros corrales, porque nosotros no sabemos defendernos de los palos que vomitan fuego, ni de las láminas que cortan pescuezos.
Siguió un gran silencio, las mejillas de los cuatro Jeques, se cubrieron de lágrimas, en sus rostros se reflejaba la pena de sus almas, sólo se oía el chisporretear del fuego que parecía unirse a los sollozos de los cuatro Jeques que hablaban Chibcha. El primer Jeque el de la túnica blanca se acercó al agua, se despojó de sus joyas, de tres preciosos tunjos que sacó de su mochila y entrando al agua los arrojó y con los brazos en alto, exclamó: "Que sea Chim el que perdone nuestros errores, abusos y maldades que Chim nos permita un lugar en Fagua - Las Estrellas, para que no se olvide nuestra humilde raza con sus valores, sus raíces, flores, frutos, animales y tesoros y que sea la buena Sie -el agua - la que le lleve nuestro deseo".
El segundo Jeque le siguió. Se despojó de su diadema, aretes, pulseras y collares de oro y tomando su poporo de oro, muchas hojas de coca, mazorcas y semillas, que sacó de su mochila, con voz gruesa, exclamó: "Que se honre a Chim, Dueño de Sua, Chie y Sie, y se reconozca que nuestro pueblo solo utilizó el oro y la plata, para honrarle por la Madre Tierra y pedirle por las necesidades de los que nacimos en ella, que sea el ORO, el que domine a los demás tesoros, que la humilde hoja la disfruten muchos, pero que a los que abusen de ella, los transforme, si la funden y dañan como lo hicieron con el oro de nuestras ofrendas". El tercer Jeque los imitó. Arrojó al agua sus joyas adornadas de esmeraldas y añadió cuatro preciosos tunjos que sacó de su mochila y al arrojarlas al agua dijo:
"Que Chim no permita que se pierdan todas las ofrendas que le hicimos para honrarle, para que se reconozca que nuestro pueblo conoció lo bueno para hilar, alimentar, moldear, sanar y transformar, los tesoros de la Madre Tierra. Sin destruirlos y acabarlos, que sean esas ofrendas las que rindan un homenaje de gratitud, por todo lo que de Chim recibimos, son nuestros amuletos de suerte, por haber conocido la Bondad de Chim y ser testigos de su protección". El cuarto Jeque les siguió: Se desposó de su manta de colores, de todas sus joyas, agregó el huso del telar y muchas semillas que sacó de su mochila y en alta voz exclamó:
"Que sea Chim al que llaman Dios, el que realice el TRUEQUE, se esparzan por doquier las semillas, las flores, los estimulantes frutos, nuestros alimentos y los remedios que hemos cuidado para que se vea más bella la Madre Tierra y que sean muchos más los que se beneficien de ella". Luego los cuatro Jeques se inclinaron ante la buena mensajera, la diosa Sie- el agua- y rodearon de nuevo la hoguera y repitieron "EL HIMNO DEL CEREMONIAL". Y pasó el tiempo y los cuatro deseos se cumplieron¡ El Primer Deseo , lo cumplieron los Astrónomos.
Johann Bayer en 1603 publicó en Nuremberg un Atlas Celestial - lo llamó Uranometría, agregó 12 nombres de Constelaciones, llamó a una de las 88 Constelaciones. "Indus", o el Indio - para honrar al indio americano, lo ubicó en el hemisferio sur, cerca a "Tucana" o el Tucán, pequeña ave del trópico y la rodeó de Microscopio y Telescopio, como si fuera una sugerencia para valorar lo pequeño y lo grande de las razas injustamente exterminadas. El segundo deseo.
El ORO, respalda la economía mundial y la moneda. Considerándolo el "patrón oro" desde 1886 y la hoja de coca y otros frutos vegetales, se disfrutan en bebidas refrescantes y estimulantes, pero la humilde hoja fundida y combinada con elementos químicos, consume, perturba y afecta a muchas Naciones y Personas.
El Tercer deseo. Se preservaron las bellas figuras de los tunjos. El Mundo reconoce con respeto a la raza indígena que se inmortalizó con sus obras de arte, admira el cuidado que tuvieron, con los recursos de la Madre Naturaleza y muchos utilizan las figuras de los tunjos que los Muiscas eligieron como ofrendas, exhibiendo su belleza y copiando sus modelos como adornos. El cuarto deseo: Se cumplió el TRUEQUE, se transportaron los productos del trópico, se aumentaron y enriquecieron las bodegas del Mundo, así como se recibieron otros beneficios con aportes de muchos productos de otras naciones y pueblos. . "NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA""UNAS DE CAL Y OTRAS DE ARENA" |
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